¿Cómo se aprovisionaba una ciudad de antiguo régimen de los mantenimientos básicos para sustentar a su población? A priori, si pensamos desde nuestra visión contemporánea, responder a esta pregunta parece sencillo: los vendedores iban al mercado y allí les compraban los productos los consumidores (es decir, el mercado de toda la vida). Sin embargo, aunque parece que ese sea el sistema de siempre, la realidad no fue tan sencilla.
Durante la época preindustrial las ciudades europeas desarrollaron unas políticas de aprovisionamiento urbano fundamentadas en la intervención, con la intención de garantizar alimentos para todo el mundo a precios razonables. Lejos de poderse comprar y vender libremente, el mercado de estos productos estaba muy vigilado, reglamentado y controlado por instituciones específicas, inspectores de y monopolios de venta. Por eso en esta charla veremos cómo funcionaba este sistema tan distinto al actual y comprobaremos cómo el mercado de alimentos pudo estar regulado, durante siglos, por un modelo en el que el máximo beneficio del empresario no era la prioridad, sino que lo era el aprovisionamiento de la población.
Conferencia de Andrés Borrás Benavente, residente, doctorando en Historia moderna, Universitat de València.